3 de octubre de 2016

Creatividad y espíritu de renovación... ¡Pon de tu parte!

La creatividad es la facultad de crear, la capacidad de creación.


Profundizamos

Ser creativo implica aprender a ver las cosas de manera distinta de lo que se considera como normal o convencional, de lo que vemos hacer a otros o de lo que tendemos a pensar a la primera. Ser creativo implica atreverse a pensar de manera diferente. Ser innovador es dar un paso más, lanzándose a llevar buenas ideas a la práctica.
Emprender no es sólo montar una empresa; es acometer un empeño, una obra o un proyecto social. En definitiva, tomar la iniciativa.
Renovar es dar nueva energía a algo, transformarlo. Salir de la rutina, el conformismo, la indiferencia… En una palabra: cambiar. En nuestro interior existe mucho por descubrir y explorar.
Necesitamos un cambio para dejar de mirar la vida desde la misma óptica, cosa que nos hace sentirnos seguros, pero a la vez estancados. ¡Es hora de arriesgar y enfrentarnos a los desafíos de nuestra vida cristiana!



Donde hay creatividad, hay sorpresas. Jesús fue un hombre creativo. Manejaba lo inesperado y hacía cosas que llegaban a lo más profundo del corazón y que dejaban a cualquiera con la boca abierta. Todos los días de su vida pública puso en acción la creatividad espiritual hacia los demás: “Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis pescado” (Jn 21, 6). ¿Cómo? “Maestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos recogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes…” (Lc 5, 5). Su mirada diferente le hacía ver más allá: nombró a Simón Pedro ”piedra” mucho antes de que llegara a serlo; le decía a los que le seguían que eran la luz del mundo, la sal de la tierra....

Aprendiendo de Madre Carmen

Renovemos frecuentemente nuestros deseos de perfección y trabajemos por conseguirlos.

Madre Carmen, pensamiento 2.

El amor es ingenioso. Lo hace realidad Dña. Carmen en muchos momentos de su vida. Acercamos el zoom a la calle Cantareros, en Antequera, al número 25: D. Joaquín quiere a su mujer en su casa y le molesta que salga incluso para participar en la Eucaristía, 
y no se le ocurre otra cosa que pedirle una manzanilla justo a la misma hora de la Misa.*
¿Qué hace Dña. Carmen?
• Podría haber cedido a la petición de Joaquín.
• Podría haberse enfrentado a él.
• Podría haberse contrariado y mantener el enfado.
• Podría…
Pero eligió… poner en juego su ingenio: para no desagradar a su marido y al mismo tiempo hacer la Voluntad de Dios y recibir la Comunión: “¡Ya te pillé, Jesús mío!”.

*Amor, humildad y fortaleza, 1.ª Ed. pág. 152 · 2.ª Ed. pág. 144. En tu Corazón, pág. 39.

¿Y tú...?

¿Cómo andas de ingenio? ¿Dejas que Jesús te “use” sin consultarte?
¿Eres constante en lo que te propones? ¿Te vienes abajo ante la primera dificultad?

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